El objetivo de este post es le de centrarnos en los aspectos más terapéuticos y de crecimiento personal referidos a las células de la abundancia.
Para facilitar y agilizar, el enfoque o postura que recogemos en referencia al funcionamiento de las células es el expuesto en el blog. De esta forma trataremos de centrarnos en lo mas terapéutico dando por hecho el agotamiento y los límites del sistema de células.
Los puntos desarrollados son:
1) Crítica de las células desde una perspectiva sistémica
2) ¿Realmente se trata de un proceso terapéutico?
3) El camino de colores
4) Código deontológico del psicólogo
1) Crítica desde la teoría sistémica al sistema de las células de la abundancia.
Una primera visión crítica que desde la psicología más teórica se puede realizar es a través de la teoría sistémica y su principio de autorregulación.
‘El hecho de que algunos sistemas sobrevivan nos dice que necesitan poseer capacidad de respuesta a las perturbaciones para adaptarse a las circunstancias. Son capaces de regular su propia conducta, transformar su estructura interna y hasta llegar a remodelar sus metas fundamentales al sistema’.
¿El sistema de las células tiene esta capacidad de autorregulación interna, dándole la capacidad de soportar las perturbaciones externas?
Las células requieren de una aportación externa a nivel económico para permitirle funcionar: el flujo e ingreso de dinero. Una célula por si sola no genera dinero, solo lo acumula.
Por lo tanto, lo único que puede hacer una célula es modificar la cantidad de dinero a ingresar y variar las capas o niveles que conforman cada célula.
Un sistema que requiere única y exclusivamente de un elemento externo material a él para su propio funcionamiento, es bastante vulnerable y frágil.
Evidentemente todos los sistemas estamos relacionados, y los cambios que perturban el mundo externo afectan a los sistemas que de él forman parte. Los humanos necesitamos de alimentos, objetos materiales, un entorno social, etc. externos a nosotros. Pero a la vez somos nosotros mismos los que generamos estos productos interviniendo en el entorno que nos rodea.
Pero las células no tienen ningún mecanismo para facilitar aquél recurso del que precisan. Solo pueden variar la cantidad de ingreso y las capas que la conforman.
Por eso las células como sistema son frágiles y vulnerables, sin la entrada de dinero no pueden hacer grandes transformaciones, solo se mueren.
2) ¿Realmente se hace un proceso terapéutico al entrar en dicho sistema?
Primeramente siempre que hemos estado en las reuniones se nos han comentado que entrar es un proceso terapéutico. Si partimos de que cualquier acto es terapéutico, el no entrar también es un proceso terapéutico.
Claro, como vivimos en la era de los libros de autoayuda, de desarrollo espiritual, del arte terapia, del teatro terapéutico, de los grupos de crecimiento personal,… le ponemos sin ninguna dificultad a cualquier cosa el título Terapéutico. Personalmente discrepamos de que cualquier acto es terapia. Pasarse las 24 horas del día creciendo a nivel personal a nosotros nos resultaría agotador.
Bajo nuestro entender para que una persona pueda acompañar en un proceso terapéutico requiere de formación. Y en cualquier corriente de trabajo personal la media de formación está entre los 3 y 4 años. A parte de practicar dicho crecimiento personal de forma legal, entonces deberíamos contemplar el hecho de que la licenciatura de psicología son 4 años más.
Resulta que en las células, al ingresar la suma de dinero y al pasar por los 4 colores cualquier persona azul es capaz de llevar dinámicas grupales de desarrollo personal.
Lo que si se puede decir, es que en las reuniones hay mucho refuerzo de lo positivo y mucha confluencia. Las personas expresan los que les mueve y la respuesta del grupo es la comprensión. Queremos dejar muy claro que eso no es terapéutico de por si.
Lo que se está generando en realidad no es mas que la sensación de pertenencia a un grupo al compartir las mismas inquietudes. Compartir lo que sientes y piensas con personas que quieren comprenderte porque todas han querido pasar por lo mismo crea afinidad o dependencia al grupo. Y es normal que todo el mundo haya pasado por lo mismo, todos pusieron una suma de dinero importante.
Según la corriente humanista que nos formó, se plantea como crecimiento personal cuando llegas a terapia sin identificar partes no integradas de tu persona, y acabas siendo capaz de sostener, identificar, y gestionar todo aquello que tenías negado.
Que un grupo de personas tenga una actitud de comprensión es complaciente para cualquier persona. Pero para nosotros eso no es sinónimo de trabajo personal.
Este tipo de apoyo dado en las reuniones en terapia es conocido como apoyo positivo o refuerzo positivo. Pero hay que saber que hay que reforzar realmente. Si reforzamos lo negativo estaremos perpetuando la parte enferma o neurótica de las personas. Y eso no es crecimiento personal. Además, en ninguna reunión hemos oído hablar de la confrontación o la frustración de lo neurótico. Parte complementaria y necesaria para el crecimiento y desarrollo personal.
En terapia, se refuerza la parte genuina y se confrontan las demandas neuróticas de la persona.
Finalmente, y teniendo en cuenta que no todas las personas que dirigen las reuniones tienen una formación al servicio del desarrollo personal, que cuando se dividan las células los nuevos azules serán personas sin experiencia en dinámicas grupales de crecimiento personal, y que según el tipo de gente que configura la célula la energía que se mueve es distinta (por lo tanto pueden haber células de lucro personal como en chile), pretender nombrar a todas las células de la abundancia con la etiqueta de crecimiento personal es sumamente arriesgado.
3) El camino de colores
En las reuniones siempre nos han comentado que en este camino pasas por distintos procesos. Y que sino te me metes dentro no es fácil opinar o saber de que se trata. Hay que experimentarlo.
Nuestra pregunta es: ¿es que acaso he de experimentar el caerme de un quinto piso para saber que me pegaré una leche considerable? El sentido común me dice que no. Entonces porque nuestro sentido común no sirve para responder al funcionamiento de las células. Generalmente la respuesta de los defensores es que no somos de mente positiva.
Pero vamos al proceso de desarrollo personal y sigue los siguientes niveles de colores:
Cuando entras, estás en la casilla roja. Allí supuestamente experimentas tus miedos, miedos que a lo mejor ni sabías y que surgen al exterior.
Cuando la célula se divide pasas a formar parte de la casilla amarilla. Supuestamente en dicha casilla sientes la necesidad de movilizarte para traer a dos personas nuevas. Entras en la duda y dejas de lado el miedo.
Posteriormente pasas a la casilla verde. En esta ya ves mas cerca que la abundancia está llegando a ti, te movilizas a un sentido mas solidario con tus compañeros para que estos se agilicen para encontrar gente, ayudas a la persona del centro, etc.
Finalmente la casilla azul. Aquí entras en contacto con la dificultad de sostener la abundancia. Finalmente recoges el regalo.
Es curioso que en un enfoque de desarrollo personal se plantee las fases por las que vas a pasar y lo que supuestamente vas a sentir.
Una buena formación te ayuda a trabajar unas técnicas y una forma de estar para el terapeuta, que ayudan al cliente a descubrir por si mismo en que momento está. De esta forma es fácil evitar posibles vínculos de dependencia que se puedan generar. Querer indicar a una persona que ahora que estás en el rojo contactarás con el miedo suena a ‘terapia rápida new age’.
Dicho de paso no se respeta la experimentación del propio cliente, no se respeta su capacidad de sentir por donde anda y no se facilita su propio darse cuenta ya que se indica de antemano el proceso por el cual pasarás. Facilitando además procesos de dependencia con el terapeuta. Ya que este mismo es el que al final acaba indicando el camino de crecimiento por el que pasará el cliente, sabiendo que necesitamos de él para saber donde estamos.
Y si recogemos la idea del punto anterior, volvemos ha hacer hincapié en que no todas las personas están capacitadas ni tienen la formación para acompañar en un proceso terapéutico.
4) Código deontológico del psicólogo:
Según el código deontólogico del psicólogo:
Artículo 11º
El/la Psicólogo/a no aprovechará, para lucro o beneficio propio o de terceros, la situación de poder o superioridad que el ejercicio de la profesión pueda conferirle sobre los clientes.
Por lo tanto, la única duda que nos surge es porqué personas que están metidas en terapias de desarrollo personal, que no deben estar formadas por una licenciatura de psicología que trata de regularizar todas las prácticas que se derivan de ella, se lo vendan a sus propios clientes saltándose el código deontológico del psicológo.
Cuando un terapeuta conocedor de los miedos, inquietudes e intereses de sus clientes, les vende dicho sistema con el que supuesta mente se gana mucho dinero, está entrando en un campo que se aleja del desarrollo personal para ir al lucro económico.
Les invitamos a que dejen sus comentarios y sus dudas referentes a modelos de terapias. Miraremos de responder según nuestras posibilidades.
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